![]() |
![]() |
![]() |
Inseguridad Poco después del mediodía del 23 de abril, la Organización de las Naciones Unidas, ONU, informó puntualmente que: “México, por primera vez en su historia fue colocado en el primer lugar del apartado de ‘Delincuencia con violencia’ apoyada en armas de fuego y uso inmoderado de fuerza, también como el país en donde se guardan más armas en casa según nuestra encuesta significativa sobre Seguridad y Criminalización hecha en 38 países”. Tal apreciación, que no es una calificación de expertos en tales materias, sino de un universo conformado por ciudadanos civiles de esos 38 países, se presentía por las crecientes escaladas de violencia en los estados de la República marcados como de alta incidencia del crimen organizado –narcotraficantes, casi siempre relacionados con secuestros, asaltos bancarios, robo de automotores con y sin violencia, etcétera. |
| Pero, sobre todo, podía considerarse un anuncio la reciente exposición denominada “Armas pequeñas y ligeras” inaugurada por Jadranka Mihalic, Directora del Centro de Información de la ONU para México, Cuba y República Dominicana, en cuya ceremonia alertó al mundo: “¡600 millones de armas ligeras y pequeñas circulan el mundo!” Es decir, si éstas se distribuyeran equitativamente, uno de cada diez habitantes de la Tierra podrían tener una automática, un fusil de retrocarga o una ametralladora ligera, información que incluimos en nuestro contenido de este número. ¿La razón de tan alarmante trasiego del comercio ilegal? La inexistencia de sistemas de control gubernamental (en aduanas, llanos fronterizos al sur y al norte, y en el perímetro del litoral de 10 mil kilómetros de playas mexicanas) que, por necesidad, se sostiene en la corrupción oficial, entre cuyos elementos de altos e inferiores rangos, hay muchos que han sido cooptados por las mafias. Y tales apreciaciones no fueron elaboradas superficialmente, sino de las mediciones hechas a través de diferentes metodologías de la Encuesta Significativa, las cuales arrojaron que: “México se ubicó en esta materia por encima de países desarrollados como Francia, Estados Unidos o Alemania, pero, alarmantemente también, sobre países en vías de desarrollo como Brasil, Colombia o Venezuela”. Lo que más llama la atención, y alarma, es, precisamente, el hecho de que la encuesta de la ONU mostró que: “México se encuentra en primer lugar en el apartado de Armas por Hogar, en sobornos y en delitos no registrados oficialmente”. ONU informa también que EU es otro de los países más violentos del mundo -contrariamente a Japón, donde ya casi no se registran robos ni violencia-, cuestión lógica, dada su vecindad con México –lo cual facilita que de aquí se exporte la droga y de allá se importen las armas. Sí señor, de EU llegan masivamente esas armas dentro de un comercio ilegal operado por cadenas internacionales de tráfico de armamento y del cual seguramente se nutren los cárteles de la droga que operan en todo el territorio mexicano. Lo cuestionable no es en sí que ese fenómeno sea gigantesco sino, ¿por qué el gobierno mexicano no ha hecho nada por abatirlo de raíz? ¿Los cuerpos de inteligencia de las instituciones responsabilizadas constitucionalmente para hacer prevalecer la seguridad nacional son tan zafios, tan limitados, que no saben dónde operan, viven, comercian, esos delincuentes? Porque, oiga usted, las noticias de hoy y tiempos recientes nos han hecho reír involuntariamente cuando “se descubre” que tal “capo” es o era vecino de tal secretario de estado, gobernador o comandante de cualquier institución policial o de seguridad nacional. ¿Hasta cuándo? Se preguntará usted… y yo también. |
| Ramón
Zurita Sahagún |
| www.revistapersonae.com Número 102, Mayo 2008 |