Enzimas cancerosas

Al fotografiarlas, se vislumbra la posibilidad de atacarlas y aplicar tratamientos más eficientes contra el cáncer
 
Por: Tania Ruiz Merino
 
La Ciencia Médica, persistente, sin reposo, prosigue sus investigaciones en búsqueda del arma letal para destruir a uno de los enemigos más crueles de la humanidad: el Cáncer.

La solución es menos lejana que hace apenas unos meses debido a que científicos de la Universidad John Hopkins, en Baltimore, y el Instituto Wistar, de Pensilvania, lograron fotografiar una imagen de la enzima p300/CBP, la cual está implicada, en forma clave, en el desarrollo de los cánceres más mortales: páncreas, colon, pulmón, tiroides y algunos tipos de leucemia, lo que podría conducir a la obtención de terapias más eficientes contra esta
enfermedad. La revista especializada, Nature, publicó un artículo de los expertos implicados en el hallazgo en el cual narran como fue posible pillar el acto de la versión mutante de la enzima p300/CBP: -“Es un factor de transcripción, una proteína que participa en la regulación de la transcripción del ADN”, dice enfáticamente el artículo citado.

El poder de alcance de la p300/CBP, revela dicho artículo, radica en su estructura, la cual también está implicada en la infección del virus del Sida y la diabetes. La p300/CBP pertenece a las enzimas HAT tipo A, enzimas nucleares capaces de acetilar histonas ensambladas en cromatina.

Ronen Marmorstein
, Profesor de Expresión Genética del citado Instituto Wistar, de Pensilvania, explicó ampliamente que ese poder de alcance de la p300/CBP no es característico de todas las enzimas clasificadas como HAT (coactivadores transcripcionales o acetil-transferasas de histonas o HAT, por sus siglas en inglés): “Es inusual tener una enzima HAT que esté tan implicada en el cáncer y que además tenga una capacidad supresora de tumores y actividades de oncoproteína”.

Con gran optimismo, por la certidumbre que significa la fotografía de la citada enzima p300/CBP, Ronen Marmorstein consideró que: -“Ésa imagen podría llevarnos a encontrar la forma de diseñar una droga que la bloquee y, en consecuencia, pudiéramos los médicos frenar algunas mutaciones causantes de tumores”.
 
Por otra parte, en su escrito en Nature, Philip Cole, Profesor y Director de Farmacología y Ciencia Moleculares de la citada Universidad John Hopkins, de Baltimore, apoyado por el resto de su equipo del Instituto Wistar de la Universidad de Pensilvania, advierte sobre los inconvenientes que plantea a los médicos investigadores esa enzima: “Trabaja vertiginosamente, debido a lo cual, fue sumamente difícil capturar su imagen”.

Esa imagen es la verdadera hazaña científica, porque –así coinciden todos los investigadores del equipo de las dos universidades involucradas: -“Esta imagen nos podrá facilitar
saber con mayor precisión como contrarrestar sus efectos”. De acuerdo a lo que dice Philip Cole, “la enzima p300/CBP es un factor de transcripción. Es una proteína que participa en la regulación de la transcripción del ADN y la propia estructura de la enzima está fuertemente implicada en la infección del virus del Sida y la diabetes”.

Agregó que el estudio recientemente publicado en Nature también podría ayudar a explicar cómo algunos productos naturales pueden combatir al cáncer, como es el caso de la cúrcuma –no lo olvide, querido lector, este vegetal, originario de la India, es utilizado como sucedáneo del jengibre y del azafrán, al cual, científicos estadounidenses le descubrieron atributos curativos, y afirman que siendo la  cúrcuma, principal ingrediente del curry, degustar este compuesto culinario es útil en el tratamiento contra el cáncer de próstata, según difundieron en un estudio difundido en enero de 2006 por la revista Cáncer Research.

Los investigadores de la Universidad Rutgers, en Nueva Yérsey, resaltaron que la utilidad del curry es especialmente notable cuando se consume con verduras como la coliflor, el brócoli y las coles de Bruselas.
 
 
 
 
www.revistapersonae.com
Número 102, Mayo 2008